Centrándonos en el dióxido de carbono y sus cambios de estado, tenemos de ejemplo el
hielo seco que es dióxido de carbono en
estado sólido, ¿sorprendente no?
A diferencia del agua que cuando aumentamos la temperatura pasa
del estado sólido al estado liquido, el dióxido de carbono no, directamente se produce
una sublimación y pasa a estado gaseoso, sin dejar ningún rastro de humedad.
¿Y para que es útil?
Pues aunque no parezca algo necesario el
hielo seco se utiliza para la refrigeración de alimentos, frutas, medicación...
etc. Y gracias a que no deja residuos, no provoca la aparición de bacterias.
Otra de las curiosidades del dióxido de carbono aparte de su
gran utilidad en estado sólido, es que se disuelve fácilmente en agua, de esta
manera obtendremos una disolución de acido carbónico la cual es muy útil para bebidas refrescantes
No hay comentarios:
Publicar un comentario